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MES DE LA HIGIENE DEL DESCANSO Y EL SUEÑO

El ser humano invierte, por término medio, un tercio de su vida en dormir. Dormir es una actividad absolutamente necesaria para el ser humano, ya que durante la misma se llevan a cabo funciones fisiológicas imprescindibles para el equilibrio psíquico y físico de los individuos: restaurar la homeostasis del sistema nervioso central y del resto de los tejidos, restablecer almacenes de energía celular y consolidar la memoria.

Cuando hablamos de hábitos saludables, no siempre pensamos en lo importante que es dormir bien. Dormir bien no es tan solo dormir suficientes horas, sino también que nuestro sueño sea reparador, de calidad, que nos levantemos descansados y de buen humor. 

La inadecuada cobertura de la necesidad de sueño se considera un problema de salud de especial repercusión en la población dando lugar a trastornos, siendo el más común y frecuente el insomnio. Una persona con insomnio presenta consecuencias diurnas como fatiga, somnolencia, deterioro de la memoria, cambios en el estado de ánimo, cambios en la concentración y deterioro del desempeño social o familiar, entre otros. El insomnio es la dificultad para conciliar el sueño y/o para mantenerlo o un despertar precoz acompañado de una sensación de sueño insuficiente o no reparador y que repercute sobre la vigilia diurna, es decir nos repercute sobre nuestra actividad diurna.

¿QUÉ PRETENDEMOS CON ESTA ACCIÓN SIMBÓLICA?

Incorporar dentro de nuestros hábitos de vida activa y saludable al buen descanso y sueño, reflexionando con los niños y niñas de la importancia del mismo, dando una serie de pautas y poniéndolas en práctica con ayuda de las familias.

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